sábado, 14 de julio de 2012

Verde manzana




Con unas hamacas verde manzana se puede mirar el cielo y las estrellas si hace falta. Con una bici se puede explorar el robledal por el que sale la luna cuando está llena. Y cruzar la carretera y pasar bajo el puentecillo que salva la vía del tren y subir a buscar corzos sueltos.

Con una azadilla se puede escardar la tierra y quitar con el rastrillo las piedras. Con unos palos se pueden sujetar las tomateras y las vainillas por si crecen como deben. Se convive en el huerto con las hormigas que se comen los pulgones y la perra ahuyenta a los pájaros que se quieren comer las semillas de la hierba.

No sé por qué los humanos nos fuimos del campo, qué buscaríamos: líos, peleas, absurdas ansias de triunfo. Medrar, engañarnos, pisar alguna cabeza despistada, dar alguna orden, sentir el poder del que paga.

Porque sitio hay más en el campo.


domingo, 17 de junio de 2012

Teclas de aire que se mueve





Anoche tocó Agustí Fernàndez en casa de un melómano que abría su casa sin otro afán que el de reunir allí a personas interesadas en la buena música. Fue una experiencia un poco endogámica, parecía conocerse todo el mundo en esa secta de la música irrepetible, pero tampoco me quedé a comprobar si mi impresión era cierta porque tuve que salir rápido a otro sitio; como siempre.

Agustí estaba encantado, relajado y suelto. Tocó una hora y cuarto sus canciones y hasta se atrevió a interpretar un tema de Cecil Taylor, su pope. En el bis, después de dejarnos anonadados con la potencia de sus oleadas de mar mallorquí concentrado, después de hipnotizarnos con sus pulsaciones delicadas, después de pasar rozando las cuerdas del piano por dentro -anoche con una distancia inusitadamente respetuosa con sus tripas-, después de dejar el aire mezclado, pero no agitado, con notas sencillas y breves, después de todo ello interpretó un tema de su próximo disco: un trayler, decía entre risas.

Habló al comienzo de su intervención e incluso presentó algún tema concreto. Agustí cada día está más tranquilo y seguro, más seguro de estar haciendo lo que quiere. En el calentamiento antes de empezar el concierto, con la sala vacía, nos cantó "you got a friend" a los tres que allí estábamos. Como siempre que me toca vivir esos momentos tan exclusivos sentí un cierto rubor, pero anoté a boli la sensación de alivio que da un artista que se deja llevar. Rubor por mí, que habría acompañado al pianista en su canción y no lo hice.

Ha pasado mucho tiempo desde la última entrada de esta bitácora -qué palabra mas hermosa y marinera, tan en desuso- y creo que ha llegado el momento de volver a subir las velas y navegar de nuevo, largo, aprovechando esta primavera ventosa que nos ha traído este año par, que acaba en doce, la cifra que se repite en mi edad y en la de mi hijo. Por docenas me cuento, por docenas me voy encontrando.

El Fernàndez estuvo sensacional. Su último disco, "El laberint de la memòria"-que fue el que anoche interpretó- es una versión libre y tamizada de la música española para piano del siglo pasado. Memoria y recuerdos sonoros que traspasan el origen y se proyectan en el aire, como viento en las velas.

Gràcies, Agustí.

miércoles, 28 de diciembre de 2011


Se acaban las obras. Las Cositas de Soria podrán pillar otra perspectiva cuando los dos estemos aquí, en la provincia. ¿Por qué no desmenuzar la vida soriana en nuestro más directo entorno? ¿Por qué no una crónica a cuatro manos sin piedad ninguna?

Reivindiquemos las Cositas de Soria originales. Igual nos reímos.


lunes, 12 de diciembre de 2011



Como una reina o nada. Tu reinado siempre ha sido así, un poco excesivo, hasta el punto de creer muchas veces exagerados los piropos que te echa tu súbdito. Mejor así. La nada no la tenemos catalogada, al menos desde dentro del corazón.

Digo súbdito en sentido figurado; no se trata de jerarquía sino de devoción. Quizá si tuvieses un rato relajado para repanchingarnos juntos en el sofá podrías hacerme tu rey de andar por casa y compartir roles. De momento sólo quiero enseñarte a olvidar instantes, como algunos de relleno que hemos vivido estos años y de los cuales no haremos gavilla ni a drede. El resto del tiempo de sillón, pues a soñar un poco, despacio y a calzón quitado.

Hoy parecería que la monarquía está en crisis, pero de peores hemos salido los republicanos de pro. Pido perdón de antemano. Tengo comprobado que mis sueños reales son moldeables. Esto casi siempre es una ventaja.

Espero que tú también puedas compartirla.

martes, 29 de noviembre de 2011


Así estaba el Duero el pasado domingo a su paso por Sotoplaya. La foto es prestada. Los paisajes que brillaron este fin de semana no los registramos, había pereza. Los tenemos en la retina.

De Daniela en la pantalla de la Audiencia no me voy a olvidar jamás. Y de Boy George, Lenny, Celia, Amy, Freddy, María... tampoco.

martes, 15 de noviembre de 2011



Me he encontrado este archivo y quería que lo volvieras a ver suelto, lo bonito que es.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Y no vimos el mar...



Estuvimos entretenidos. Con los paseos, los amigos, el solecito y el calor que no tocaban, las camas blancas y espaciosas, el tiempo por delante... Dio para ver que detrás de todo estamos, debajo de la maraña que a veces nos tapa. Dio para entender que también se vive de emociones, de las nuestras y de las que regalamos.

Y no vimos el mar. Como en esa película en la que una chica perdida por París persigue a su amor y nunca ve la Torre Eiffel, aunque la tenga delante. Pero la Torre ahí está. El mar estaba ahí, pero no nos hizo falta verlo.

No esta vez