miércoles, 5 de marzo de 2014

El sonido del cuchillo en el jamón

Cane, sin importar dónde esté, escucha el sutil sonido del filo del jamonero abriendo las fibras de la paletilla vigente y aparece milagrosamente a pillar su propina.


lunes, 3 de marzo de 2014

La toalla lo dijo todo


La toalla de baño, descolorida en la foto de blanco y negro, a la derecha del niño de ojos redondos que señala fuera de cuadro, lo dijo todo sin querer: dónde estaba hecha la foto, cuándo empezó el engaño, con quién había necesidad de escapar lejos de casa, a empezar otra aventura.

Después de decirlo todo.






sábado, 10 de agosto de 2013

Un beso de almendra



Querría un beso de almendra después de ver Nueva York en el 77 en Annie Hall, año fetiche, cifra mágica, el día que dejo el condado de Eleta para hacerme pueblerino definitivamente. Un beso restregado con aceite de oliva y sal del mediterráneo; que se acumulan las cosas y no da tiempo ni a contármelas.

En Annie Hall hablan de viejos tiempos que sucedieron apenas un año atrás; qué velocidad de desgaste. Apenas doce meses que parecen doce años para ser cantados con el sentimiento con que se añoran en la película. Me hace sentir pequeño y lento. Lento y pequeño como un día en la vida de una tortuga de cuello largo y escamoso.

Cambian los cielos y la mirada que les da razón. Lloran las nubes con violencia de tormenta, a ráfagas bruscas, sin sentido. Agua de mar que barre el suelo y no cala de su pura escorrentía. Terreno impermeable a la locura momentánea: se nos supone. No merece comentario.

Que me bese la almendra al menos. Que sienta su roce crudo y suave mientras salgo del condado para no volver jamás.



miércoles, 12 de junio de 2013

Comunicación y redes sociales

Queremos anunciaros que hemos puesto en marcha una pequeña agencia para ayudar en las tareas de Comunicación y las redes sociales a las empresas o asociaciones que lo necesitéis. Lo haremos como siempre lo hemos hecho todo, con cercanía, el mayor empeño posible, cuidando los detalles y a precios asequibles, porque sabemos cómo están las cosas. Echad un vistazo a nuestra propuesta, porque seguro que os gusta. Nos podéis escribir aquí: cositasdesoria@gmail.com

Cositas de Soria Comunicación

lunes, 18 de marzo de 2013

La vida rural




La vida rural no me deja tiempo para explicarla. Es como si te absorbiera un agujero negro de quehaceres diarios: acarrear leña, organizar el exterior de la casa, vaciar la chimenea de cenizas, encender el fuego, asomarse a la ventana al norte y decidir la actividad inmediata. No hay manera de sentarse tranquilo a contar las cosas; se hacen y ya está.

Habría que cambiar el título del blog y llamarlo "Cositas de Madrid" porque es cuando estoy en la capital cuando realmente me paro a pensar que me están pasando cosas en Soria. He cambiado mi padrón y me acucian los plazos para plantar el huerto y poner en marcha el gallinero. Vuelvo a mi casa madrileña y vivo pensando en lo que se queda en Soria. Estoy deseando volver.

Si en Los Llamosos me encontráis preguntadme por el blog. Ya os lo cuento de viva voz. Presencialmente.





miércoles, 13 de febrero de 2013

Ya vuelvo




Mi hijo se ha hecho un nuevo tatuaje con una especie de nota musical contenta. Le va. Sólo me duele un poco por él, por el escozor que se debe sentir al pincharse sus gustos, que ya pinchan por si solos. Pero nada que objetar.

Bor estuvo en las movilizaciones del 15 de mayo de 2011 en Madrid y después de desencantarse con lidercillos de tres al cuarto se dedicó a hacer la guerra por su cuenta. Yo creo que no tuvo suerte. Ahora está de moda una chica del PSOE, Beatriz Talegón, que le ha cantado la gallina al 'establishment' socialista internacional en un hotel de Cascais. Beatriz ha dicho cosas muy claras y justas pero parece ser que llevaba varios años disfrutando de la sopa boba que disfrutan los altos cargos sin quejarse de nada. Y eso le reprochan algunos de los que supuestamente fueron sus colegas al inicio de su carrera política. ¿Envidias? ¿Verdades? ¿Calumnias? Tendríamos que nacer con 30 años para que nadie pudiera sacarnos ningún trapo sucio.

Total, que cada uno va por libre, aunque todos estemos un poco esclavizados. ¿Salvamos el culo o calculamos las témporas a ver por dónde va a soplar el viento? ¿Puede uno rectificar y desligarse de sus cadenas? ¿Contabiliza alguien los malos pensamientos egoístas que todos tenemos?

Ya lo decía aquella oveja negra: ¿es peligrosa la individualidaaaaaaaaad?


martes, 22 de enero de 2013

El lenguaje de los sueños




Shakespeare siempre es desmedido, pero la versión de La Tempestad que se ha estado mostrando este mes en el Matadero de Madrid es un exceso. Anoche acabaron un mes de representaciones. Anoche se despedían de las tablas -de las arenas, más bien- que les han acogido durante veintitantas noches. Todo un mundo en el teatro. Tantas funciones generan un ambiente de familia, donde el amor -o el odio- ya es para siempre.

Ocho actores que multiplican los personajes y las sensaciones. Anoche estaba yo en el patio de butacas antes de que abrieran al público y los actores hacían su conjuro, su corro, su todos para uno y uno para todos de mosqueteros piratas que son. Al servicio de sus vidas, de sus vidas de náufragos piratas desahuciados por la vida.

Porque he visto más abrazos en esos momentos que en todo un mes de vida "normal". Compartían los actores la emoción de un trabajo coral -ellos, y el director, y sus técnicos- que está lleno de risas, de silencios, de lágrimas (pocas, más bien de los espectadores ñoños, como yo) y que salía de aquel espacio que les ha dado el aire donde proyectar sus voces, sus gritos, sus palabras de amor y de traición.

Pocas veces el teatro decepciona cuando hay tanto talento y tanta energía dentro. Siempre veo los aplausos como una catarsis de agradecimiento. Libera al público y a los que pisan el escenario, nos deja varados en la playa de todos los días. Ayer, los actores salieron seis veces a saludar y al final hasta cantaron una canción extra.

Qué placer dan las cosas bien hechas.




domingo, 20 de enero de 2013

Como un niño




16 de marzo de 1966. Tengo dos años recién cumplidos. El que me tiene es mi padre, que tenía entonces 42 años. En esa boda bailé por primera vez con una chica y nos hicieron corro. Hay testimonios gráficos, no lo digo por impresionar.

Quiero seguir comportándome como un niño, porque los niños son divertidos, ingenuos, previsibles y transparentes. Porque no guardan rencor. Y tienen ideas locas y absurdas. Y porque creen en ellos mismos.

Y porque necesitan que les quieran y les ayuden, aunque a veces lo pidan llorando. Porque te siguen siempre las bromas y les gustan las repeticiones. Porque se asustan cuando imaginan sonidos en la noche y porque son valientes a la luz del día. Inconscientes.

Quiero seguir reaccionando como un niño porque es lo único que me aleja de la vejez. Quiero seguir siendo caprichoso aunque no sepa expresar mis caprichos. Quiero saber perdonar en un minuto. Quiero saber olvidar en un minuto.

Quiero seguir jugando toda la vida.



viernes, 18 de enero de 2013

Tendencias (de mierda)



La tendencia es dejarse llevar por las tendencias. Tendencias de papel couché, tendencias tipográficas, tendencias colorimétricas, tendencias culinarias y tendencias políticas. Por ejemplo. Tendencia "vintage", tendencia rural, tendencia de reírse de la gente auténtica, auténticas tendencias que agrupan a seguidores de todo el mundo para poder hablar de ellos mismos.

Uno dijo una vez que los diseñadores eran los demiurgos de nuestra sociedad. Vale. Pero todos los demiurgos están esperando una nueva tendencia para destacar. Algún día leí que había una multinacional que decidía los tonos que llevaría la moda de cada año, sólo basándose en la producción de tintes que se suministraban a las fábricas textiles. Si este año hay superproducción de burdeos, pues todo el mundo de burdeos. Y así sucesivamente con las tapicerías de sofá y el lacado de los muebles de Ikea. Tendencias.

La imagen marca tendencia. Si sale en TV se hace tendencia. Si lo dice un gurú es tendencia. Si lo lleva Kate Moss se convierte en tendencia.

Pero la única tendencia universal es el dinero. Lo que triunfa como tendencia ayuda a ganar dinero. La individualidad no es tendencia porque venderle algo a uno sólo no da un duro. Ahora no existen los duros. El dinero es blando y flexible como la moral que lo sustenta.

Si marco tendencia existo. Si no marco tendencia puedo aspirar a ser seguidor de tendencias, a ver si existo.

A ver si de una vez llega la última tendencia y nos vamos cada uno a nuestra casa.



jueves, 17 de enero de 2013

La cinta de Moebius




Antes de aparecer las etiquetas adhesivas se recortaba el papel y se pegaba con goma arábiga, una acuosa mezcla que arrugaba la etiqueta al secarse.

Luego vinieron las facilidades. Desde la goma arábiga hasta los "tags" que se usan en internet han pasado unos añitos. El concepto "etiquetar" ha evolucionado y se ha hecho popular. Hoy día todo es etiquetable. Clasificable, discriminable, extraíble de lo general para particularizarlo. Indexable.

Falsamente, porque lo que pasa es que las categorías no son compartimentos estancos. La realidad es una cinta de Moebius. Estamos todos perdidos en una de esas cintas en forma de ocho con los lados girados que funciona como un sinfín. ¿En qué punto de la cinta nos encontramos? ¿Alguien podría situarse correctamente en el mapa de la vida?

Que los bibliotecarios me perdonen, pero etiquetados o no, seguimos recorriendo cintas que nos transportan hacia aquí y hacia allá, en el mismo plano convexo terrestre, nuestra especie de cinta de Moebius repetitiva y rutinaria. Siempre igual.

Me cuesta etiquetar. Por eso mi sistema de archivo es tan desastroso y nunca encuentro nada. No hay etiquetas que ordenen mi realidad. No las quiero.



lunes, 14 de enero de 2013

Portátil, afortunadamente.




Karina se vuelve a su país con su maleta de cartón y otras varias docenas de cajas etiquetadas con su vida de veinte años lejos de su casa, de su "homeland", de su Uruguay. Y está triste.

No sé cómo decirle que debería estar contenta. Los que nos vamos moviendo en distancias cortas todo el rato, cargando bolsas y maletas -la mayoría sin ruedas-, de aquí para allá como bolas dentro de una máquina de pinball, le envidiamos su oportunidad. El mundo es muy pequeño para las mentes libres. Son las propias mentes las que lo empequeñecen para intentar dominarlo. Pero el mundo es tan indomable como las mentes libres: eso no puede olvidarse.

Uno se va y deja su aire pero otros aires captarán su olor y esa huella apenas imperceptible que es la presencia -que viene de presente- va dejando recuerdos. Recuerdos que se archivan y se indexan y nos sirven para saber que hemos vivido cosas, que hemos vivido. Karina deja su recuerdo y su presencia se va a ir lejos, pero estará cerca en la cabeza. Se lo ha ganado. Otros aires se impregnarán con su presencia presente y la vida abrirá su cauce ancho, y todo volverá a ser apetecible.

Como decía alguien, si perdemos el horizonte cambiemos el punto de vista. Será fácil a pesar de todo que cambie la nostalgia anticipada que ahora siente Karina por nuevas cosas que mirar, nuevos presentes con más ilusión, nuevas alegrías y nuevas tristezas que les den sentido. Será fácil porque vuelve pero se va, no es una vuelta sino otra ida, no es un despido sino un nuevo trabajo, no son las orejas gachas sino erguidas por lo nuevo que huele todo, por los sonidos nuevos a los que hay que atender.

Sirva esto para todos los que se van con la cabeza alta y los sentidos alerta. Nos queda mucha vida.



martes, 8 de enero de 2013

Agotados los recursos, pasemos a la acción


Cuando se agotan los recursos hay que pasar a la economía de subsistencia. Al menos eso me parecía a mí, que soy un ingenuo. En estos días de fracturas hidráulicas, los que manejan el cotarro nos quieren convencer de lo contrario. ¿Que no hay recursos? Pues los buscamos debajo de las piedras.

No será por falta de recursos que los pueblos de Soria viven a medio gas. Más bien será por falta de población o de ambición. Pero si uno lee los municipios afectados por estudios de viabilidad para esta modalidad salvaje de extracción de gas, da miedo: toda la comarca de Pinares, los cañones del río Lobos, las comarcas al sur de Almazán, la mancomunidad del río Izana... ¿A quién interesa esta agresión?

Ni a los alcaldes ni a las poblaciones, estoy seguro. Se aprovechan los promotores de la escasez de habitantes, sin duda, y de la poca repercusión de las posibles protestas. Soria no necesita gas de más y mucho menos que le fracturen sus entrañas para alimentar otras zonas más gastonas.

Voy a seguir atento a este tema y os recomiendo que estéis alerta... Nos pueden dar un buen susto. 

Fractura Hidráulica NO. Absolutamente.



jueves, 3 de enero de 2013

Al huerto




Entre decir la verdad y decir cosas bonitas, me quedo con decir cosas bonitas. La verdad también se inventa, podríamos decir. Estoy cansado de la realidad de la prosa, del mundo que se queda en la puerta de las librerías. De lo banal.

Hoy entré en una librería y se me saltaron las lágrimas. Era una sensación gustosa, amargamente dulce, agriamente salada. Feliz. Me quedé un rato hasta que se pasó el momento, hasta que me pude tragar el nudo que me cerraba la garganta.

Allí me he reencontrado con las cosas bonitas. No quiero volver al agobio, a las falsas prisas ni a las condescendencias obligadas por la imperante realidad. Si tengo que vivir en la luna, pues adelante. No voy a aguantar mal rollo por defecto. No quiero agoreros ni mentes preclaras que me digan que lo que no debo intentar.

Por eso no aceptaré un no por respuesta, ni un reproche previo, ni una pega, ni un mal rollo. Voy a hacer un huerto que va a ser el mejor que pueda hacer. Voy a echarle horas a la tierra.

No aceptaré más que un sí incondicional. El que esté en otra frecuencia, que no meta interferencias. Tengo un poderoso inhibidor: las semillas de los libros que hoy me han germinado sin ni siquiera haberlas regado un poquito.

Bueno, un poco sí. Con el agua salada de las lágrimas de los libros. Este lunes empiezo.



miércoles, 2 de enero de 2013

Y dando vueltas (III)




Diferentes fríos según el estado de ánimo de cada uno. En Madrid, el frío de las compras navideñas, llenas de caras de niños aturdidos y de padre hastalaboinadellevarahombrosalospeques. Cortylandia, etc. Un horror.

En Soria, el frío provinciano y tranquilo. En Los Llamosos, el frío que no se ve desde la ventana, que se nota al abrir la puerta y salir a pasear por entre los robles, espantando corzos que son los renos de nuestro papa noel. Desierto de frío mesetario. Un placer.

Hoy he visto La Vida de Pi, una película-cuento que te deja la rabia del tigre y el temor a las plantas carnívoras en el portapapeles de la mente. Arriba, cortaypega, cutandpaste, preparado tu cuerpo para seguir viajando. Qué hacemos parados. A moverse.

El frío de Colorado, transparente como si Soria estuviera mil metros más arriba, esperando a que el sol se oculte para aparecer como un hachazo en las puntas de los dedos, en las orejas, en las pestañas.

El frío interior, desabrido, peligroso, desvinculante. No sé si voy a esperar a la primavera. El frío de entretiempo, ese constipado interior que no sirve para nada más que para seguir de viaje, parado en la misma postura.

Viaje interior, lejos me llevas.





lunes, 31 de diciembre de 2012

Dando vueltas (II)




Pasé por delante de minas de oro en Colorado y no me quise ni parar, total para qué, si no necesito ninguna joya más que tu olor de amor a modo de collar y ya lo tengo.

¿Lo tengo?

Igual debí parar al pasar por delante de las minas de oro y preguntar cómo iba eso de la extracción de metales preciosos. Pero no soy previsor en esas cosas.

Las minas las explotan ahora sólo para turistas aburridos, esos que van a las Rocosas y no quieren ni calzarse unas botas de pasear por la nieve. Pero las metáforas se pueden retorcer a gusto del usuario y se les puede sacar significado más allá de lo comprensible. Una mina de oro cerrada por agotamiento de la veta no es algo absoluto. ¿Se puede agotar una veta de mineral precioso completamente? ¿O quedan trazas valiosas por los siglos de los siglos?

Pues igual sí. Los mineros lloran cuando se agota un pozo. O sea que alguna vez debe ocurrir.

Antes no pensaba así. Será la tan temida viejera. Aunque no va mal cambiar de parecer; se cansa uno de mantener siempre los mismos puntos de vista...



domingo, 30 de diciembre de 2012

Dando vueltas a lo mismo (I)




Pasa el tiempo y parece que es imposible que nada cambie. Pero lo único que permanece es el cambio, nunca somos los mismos y nada se queda parado.

Pero vuelves a tus lugares comunes y todo sigue pareciendo igual que antes de marcharte y te dan ganas de saltar el espacio-tiempo y mandarlo todo atomarporculo y no volver jamás a donde partiste. Que te busque el cambio, que te busque la vida. Que te busque quien quiera encontrarte.

No hay jetlag que soporte una vuelta al río remansado de la vida que no cambia, que de tanto cambiar siempre parece la misma, que te ancla al remanso que siempre buscas cuando no lo tienes y que aborreces cuando no te deja salir de él.

Que se pasen estas horas fatídicas, por favor. O me vuelvo a cambiar de huso.


martes, 25 de diciembre de 2012

La nieve es delatora




La nieve es delatora. Un día mi amigo Ramón Colomina escribió:

"Si un día todas las pisadas que he hecho se volvieran visibles
descubriría toda la indecisión que a veces me invade
y lo llena que está mi vida
de recorridos vulgares
y de insistentes repeticiones"

En la nieve virgen se tiene la sensación de lo irremediable, sobre todo cuando ya ha dejado de nevar y las pisadas se quedan grabadas por un tiempo. Otro diría que es mejor dejar huella en la vida, es verdad.

Otro pisaría y punto.

Hoy dejaba huella a 12 grados bajo cero con un sol intenso que no calentaba nada. Mañana pisaré el suelo pulido de un aeropuerto persiguiendo la huella que deja en las personas un trozo de texto pegado en la pared. Huella va, huella viene.

Si persiste o no, no depende de si misma.



sábado, 22 de diciembre de 2012

Machado en Denver




Hablando de viajes y de viajeros, estoy ayudando en un proyecto de Ximena Labra que pega fragmentos de textos y poemas clásicos por las paredes y las ventanas de un aeropuerto por el que transitan 52 millones de personas al año: Denver, Colorado.

Hay frases en inglés, francés, chino y español. En español tenemos a Cervantes, varios poetas mexicanos y he hecho campaña para que aparezca Machado, nuestro Antonio, el republicano.

He escogido dos momentos: "Hoy es siempre todavía" y el último párrafo de "Retrato"; el primero por lo que supone de viaje temporal y el segundo de viaje espacial. Ambos estarán colgados, si todo marcha bien, en el "Concourse" A de la terminal Jeppessen hasta junio del año que viene.

Seguiremos informando, porque estoy documentando gráficamente el proceso. Me resulta muy emocionante que estas palabras tan nuestras sean leídas por viajeros tan extraños a nuestro entorno. Estoy esperando el momento de fotografiar el ventanal en donde las palabras "ligero de equipaje" queden pegadas. Me relamo de pensar el banquete de pensamientos que me van a llegar al cesto.

Mientras tanto, las piedras-mosaico del Botanical Garden me hicieron acordarme del encaje de bolillos, de la elaboración pausada y detallada de los poemas de Machado. Y les hice una foto para vosotros.



jueves, 20 de diciembre de 2012

Aeropuerto en flor




El aeropuerto en Navidad está lleno de flores de pascua.

Niños con gorra
y flores de pascua.

Señoras teñidas,
tíos gordos,
deportistas,
panolis,
familias felices
y flores de pascua.

Mujeres delgadísimas,
policías de paisano,
vigilantes de uniforme,
empleados con salario mínimo,
parejas con bolsos de marca
y flores de pascua.

Bebés que lloran,
bebés que duermen,
madres que esperan a sus hijas,
hijos que esperan a sus padres,
gente que ríe, que llora,
hombres de negocios,
tejanos con sombrero,
vecinos de Milwaukee,
primos de México,
sobrinos de California,
suegras de La Coruña
y flores de pascua.

Una masa informe de humanos
y cientos de macetas de flores de pascua.


martes, 18 de diciembre de 2012

Ocho horas menos





Siempre que tengo que cambiar de idioma se me caen las cosas de las manos. Es como si hubiera una zona cerebral inestable, dudosa. También tropiezo más, pero tengo comprobado que sin caerme.

Me pasa con las casas desconocidas: no atino a cerrar del todo los grifos y me cuesta abrir las ventanas. Tampoco me sé orientar y entro en los armarios en lugar de los cuartos de aseo. Prefiero las casas desconocidas con cocina americana para no perderme y llegar a tiempo al desayuno.

El primer soriano que me encontré de viaje a Denver fue en el avión. Hablaba muy alto sobre cazar conejos y me pareció vulgar: ni siquiera le saludé.

Al domar el jet-lag me aparecen fantasmas del pasado. Los veo en el futuro cuando me adelanto al tiempo yendo hacia el oeste y no me provocan más que aburrimiento. A la vuelta, cuando adelanto al reloj las horas restadas, se disuelve lo borroso y me siento más chulo que un ocho.

O sea, que Madrid es mi huso cero, aunque no se lo merezca. 

Y echo de menos tus manos y tu rostro. Ojitos...